Es una marca de ropa, de moda sostenible, cómoda y urbana. Con la finalidad de recordarnos quienes somos, que te haga sentir bien por fuera y por dentro.
Es una marca de ropa, de moda sostenible, cómoda y urbana. Con la finalidad de recordarnos quienes somos, que te haga sentir bien por fuera y por dentro.
Vivo en Oviedo y soy mamá de dos niñas pequeñas.
Creativa, soñadora y apasionada con lo que hago. Maquilladora profesional, ahora mismo compagino mi proyecto personal Novalreeves con el teatro. Ya que trabajo como maquilladora en la ópera y la zarzuela en el teatro Campoamor.
Tengo una espinita clavada por no haber cursado bellas artes. Por eso valoro mucho la gente que lo ha hecho y se dedica a ello.
Disfruto de las pequeñas cosas que la vida te ofrece; amiga de mis amigos, familiar, feminista, colaborativa y empática hacia los demás.
Hacer de lo raro algo único, no limitarnos con estándares sociales y permitirnos ser y presumir de ello.
Con mente abierta, creativa y soñadora podemos construir un mundo mejor, los pequeños gestos de muchos cambian el mundo.
Me encanta la moda y toda la diversidad que te ofrece, es un mundo de posibilidades como forma de expresión y creación. Mi cabecita no para de pensar en crear.
Que fuera coherente conmigo. Una tarea creativa que me gustara y necesitaba más movimiento. Sentir que soy capaz de enfrentarme a retos.
Llevaba mucho tiempo con ello en la cabeza, hasta que me arriesgué y tomé la decisión. Luego empezó a surgir toda la filosofía de la marca.
Una situación maravillosa, a la par que complicada, me dio el impulso que necesitaba para perseguir mis sueños: mis dos hijas.
Cuando me quedé embarazada dejé mi trabajo para poder estar presente. Ya entonces mi creatividad, el soñar y mi intuición empezaban a ir por otros derroteros. Y la maternidad supuso una etapa donde se me encendió una luz y se me apagó otra.
Mis prioridades cambiaron.
Y experimenté una lucha interna entre potenciar mi desarrollo personal, mis propios sueños, y mis otros dos sueños, mis hijas.
De manera que pasaban los días y no me encontraba. Y mientras me encontraba y no me encontraba, ellas, mis dos sueños, fueron el motor que impulsó y reflejó el mensaje de que hay que buscar un equilibrio, de que no te puedes perder y tienes que perseguir tus sueños.
Despierto de ese letargo y pongo vida a toda esa creatividad escondida. ¡Con miedos, inseguridades y perdiendo por momentos mi intuición comencé esta aventura!
Y desde entonces abrazo. Abrazo todas las emociones, porque todo lo bueno empieza con algo de miedo.
Cierro los ojos y saltó al vacío… Con el alma abierta ante vosotros me muestro, de eso se trata: la vida son emociones, compartir, disfrutar, reír y llorar.